La llegada de un nuevo bebé a la familia puede provocar un montón de cambios repentinos en la vida familiar. Antes de que nazca el bebé, es lógico que los padres dediquen mucha atención y energía a los preparativos del feliz acontecimiento. Y, después del parto, la mayor parte de la atención de toda la familia se centrará en colmar las necesidades básicas del recién nacido.

Todos estos cambios pueden ser difíciles de sobrellevar para el hermano mayor. No es nada raro que ellos acumulen resentimiento contra el recién nacido por haberles quitado del centro de atención, robándole el lugar central en la vida familiar, y que reaccionen ante semejante acontecimiento portándose mal.

Pero mantén la calma, tú puedes adoptar algunas medidas para ayudar a tu pequeño a sobrellevar lo mejor posible todos estos cambios. Explicándole el embarazo con un lenguaje comprensible y que tenga sentido para él, incluyéndolo en el cuidado del recién nacido u otras actividades. Así podrá hacer mucho más llevadero el proceso de transición para toda la familia.

Así mismo anímalo a expresar cualquier sentimiento de enfado o resentimiento que pueda haber acumulado contra el bebé. Si tu pequeño no puede expresar sus sentimientos, no te extrañe que los exteriorice saltándose conscientemente algunas reglas o volviendo a lloriquear o a hablar como un bebé.

Entonces, si se porta mal, no permitas que se salte las normas ni seas demasiado blanda con él. Haz un esfuerzo por entender qué sentimientos pueden estar motivando ese comportamiento, tal vez la mala conducta sea un indicador de que tu pequeño necesita más atención personalizada de sus padres. Transmítele el mensaje de que, a pesar de que sus sentimientos son importantes y legítimos, debe expresarlos de formas apropiadas.

Esperamos que estos consejos te sean de mucha ayuda, cuéntanos tu experiencia aquí o a través de nuestras redes sociales, recuerda que en Primavera estamos para ti en cada etapa de tu vida.