Muchos padres asocian la autonomía de sus hijos con el inicio de la edad escolar. Sin embargo, el proceso de educar a los hijos hacia la independencia empieza un poco antes, en una etapa donde los adultos pueden alcanzar un gran éxito y aquí en Primavera te enseñamos un poco de cómo hacerlo para unos futuros niños grandes, ejemplares y muy autónomos.

Antes de proceder a la consideración de este tema, primero debes definir el concepto de independencia y lo que implica, como “la capacidad de las personas para la gestión y el control de sus vidas sin ayuda alguna” o “la capacidad de tomar decisiones independientes y asumir la responsabilidad de las consecuencias.” Sin embargo, estas definiciones son adecuadas para la mayoría de los adultos pero para los niños no son aplicables, se debe adaptar como que “La independencia se trata de la capacidad de tomar decisiones propias sin la ayuda de los adultos.”

De este modo, hablando en términos generales, cuando hablamos de la autonomía nos referimos a lo siguiente:

  • La capacidad del niño para realizar negocios de costumbre sin el control de los padres y apelar a ellos en busca de ayuda.
  • La capacidad de actuar por iniciativa propia.
  • Ejercer auto-control y evaluar los resultados de sus actividades.

Por eso es importante tener en cuenta que el desarrollo de la autonomía en los niños comienza muy temprano y poco a poco, por lo que se les debe ofrecer la oportunidad de actuar por su cuenta. Por ejemplo, tu pequeño puede elegir su propia ropa y, al mismo tiempo, puedes explicarles cómo combinar las cosas y elegir las prendas de ropa adecuadas para el clima. Además, la compra de ropa de nuestros pequeños ya exige tener en cuenta la elección y el gusto de ellos.

Con cosas tan sencillas podemos empezar a hablar de la Independencia en los más chiquitos del hogar. Ahora cuéntanos tú cómo ayudas a tus hijos para que sean más independientes, autónomos y responsables de sus acciones. ¡Nos encantará escuchar tus opiniones y trucos!