Es normal que cuando te conviertes en madre, no tengas mucho tiempo para ti; los quehaceres del hogar, atender a tu bebé, el trabajo e incluso, sacar tiempo para tu pareja. Llegas al punto de descuidar tu cuerpo, sacrificar tus horas de sueño y no le prestas mucha atención a tu apariencia, las cosas que hacías los viernes las cambiaste por pañales y juegos, esto sucede en la mayoría de casos. Las personas alrededor te presionan para que seas la mamá perfecta.

No te preocupes, te entendemos y por eso queremos dedicarte este artículo. Te mereces un descanso. No prestes atención a las críticas, todas las mamás sufren esta crisis, necesitas a alguien que te diga: lo estás haciendo bien.

En Primavera te recomendamos que dediques un día al mes para ti. Consigue una buena niñera y deja las tareas del hogar para otro momento. Sal con tus amigas y tómate una copa de vino, ten una tarde de spa, vete de compras, disfruta de una buena comida o haz una maratón de películas.

Recuerda las actividades que más te gustaban antes de ser mamá, ya sean las manualidades, hacer ejercicio, leer o bailar. Pero no olvides lo más importante, sonreír, ser autentica y disfrutar los pequeños detalles. Tu puedes hacerlo ¡eres una supermamá!