Desde los 2 años tu pequeño comienza a emplear los colores para describir los objetos o para expresar sus preferencias con cosas como “a mí me gusta la camiseta azul”. Aunque no lo parece, se trata de un proceso muy complejo: el ojo tiene que captar la luz y transformarla en impulsos eléctricos que el cerebro traduce como colores y después, el pequeño tiene que aprender a identificar cada uno y a asociarlo con la palabra oportuna. Al principio tu pequeño repetirá lo que escucha sin comprender muy bien qué significa que algo sea blanco, azul o verde, pero poco a poco, con la experiencia y la repetición, irá interiorizando estos conceptos.

Para ayudarle en esta tarea es bueno que le describas los objetos que él ve o usa habitualmente, pero para no confundirlo céntrate sólo en un color y olvídate de otras características. Empieza haciendo alusión a los monocromáticos con cosas sencillas como “los limones son verdes” luego pasa a hablarle de matizaciones y contrastes con descripciones breves como “tu camisa es blanco con rayas rojas”.

También es muy adecuado que le regales cuentos para colorear y que practiques con él estos juegos y algunas actividades de asociación como emparejar las medias de determinado color. También puedes prepararle meriendas de colores o en el parque lo puedes animar a traerte una flor roja o una piedra gris, así el aprendizaje de los colores le resultará aún más atractivo.

Recuerda que como en cualquier nueva meta, celebra sus avances con mucha alegría. Tu apoyo es su mejor motivación. #PrimaveraTips